Pablo Escribano Tárregas

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Uso y beneficios de las bolas chinas

Las bolas chinas surgieron en el Japón feudal, como medio de preparar a las concubinas del emperador antes de tener relaciones. Son conocidas también por bolas de geisha, precisamente por el uso que tenían en la antigüedad, o ben wa en su forma original.

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Las bolas chinas tienen innumerables beneficios terapéuticos para el cuerpo de la mujer, son un accesorio ideal para ejercitar nuestra zona más sensible y una de las más importantes del cuerpo: la pelvis.

Este juguete sexual se compone de una o varias bolas unidas, hasta tres, que llevan dentro de ellas unas esferas más pequeñas y pesadas que bailan y se balancean al ritmo de tus movimientos. Se insertan cuidadosamente en la vagina, dejando en el exterior el cordón de extracción, mientras haces tus actividades cotidianas. Los músculos se contraen para impedir que las bolas se caigan, por ende, se ejercitan sin que te enteres. Al contraer y relajar los músculos de nuestro suelo pélvico, lo fortalecemos y lo rejuvenecemos, evitando así su deterioro. Este tipo de ejercicios se denominan ejercicios Kegel, en nombre de su creador, de ahí que actualmente nos encontremos las bolas chinas citadas como “bolas de Kegel”, ya que se usan para practicarlos. Los ejercicios que se realizan con las bolas chinas no deben durar más de 30 minutos, tras los cuales, deberás descansar y retirar las bolas de tu interior. No hagas movimientos bruscos mientras lleves las bolas chinas, de lo contrario podrías llegar a lastimarte.

Los beneficios de los ejercicios Kegel están demostrados científicamente, así es que cada vez más ginecólogos y especialistas los recomiendan a sus pacientes:

  • previenen las pérdidas de orina
  • ayuda a preparar el útero para el parto y previene los desgarros
  • recuperar la elasticidad después del embarazo
  • mejora la calidad de los orgasmos

Para empezar a usar bolas chinas si nunca lo has hecho lo recomendable es que te inicies con una sola bola de poco peso y, poco a poco, cambiar a dos bolas alternando el peso.

Por otro lado, si notas que tu suelo pélvico está débil es posible que necesites unas bolas chinas más grandes con las que poder hacer tus ejercicios Kegel.

El peso de las bolas chinas irá en función del peso que puedan sostener tus músculos: si están debilitados aguantarán menos peso, por el contrario, si tus músculos del suelo pélvico son muy fuertes, sostendrán un peso mayor.

Actualmente, gracias al avance de la medicina, los materiales con los que se fabrican las bolas chinas son hipoalergénicos, limpios, suaves y seguros para nuestro cuerpo. Su higiene es muy sencilla, mantenerlas limpias y cuidadas es muy importante para nuestra salud y para que nos duren más tiempo, lavarlos con agua tibia y jabón antibacterias será suficiente.

Existen una variedad de bolas chinas llamada bolas tailandesas o cadena anal, específica para uso anal. Las cadenas anales o bolas tailandesas nos ayudan a dilatar la zona del ano para prepararla para la penetración, evitando así las posibles molestias que estos juegos puedan ocasionar.

 

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